31 de julio de 2014

Aviso de utilidad pública

Maldita sea. 


Todo este tiempo he pensando en eliminar este mugrero. Pero, he tenido momentos de lucidez. Aunque no lo crean.

Me decidí al final por borrar todas las entradas anteriores (cosa que tal vez ni haga, porque soy floja y olvidadiza) y seguir escribiendo mis mamarrachadas aquí. (¿Existe la palabra "mamarrachadas"?). Como sea. No Mamela llegó para quedarse, aunque a veces su propia creadora (yo, duh) quiera erradicarlo de la faz de la tierra y del universo. 


La verdad creo que es más por la nostalgia del nombre que otra cosa. (Para los nuevos lectores -ah caray, ¿tengo/tendré nuevos lectores?- en algún lugar de este lodasal, arriba o abajo, la verdad no recuerdo, tiene años que no me metía a escribir, hay una mini historia del porqué, la verdad).

Como dejé de escribir aquí, me enfoqué en escribir en otro blog, al cual no le di difusión. 

Así que así están las cosas: si quieres leer mamadas, variedad, estupideces, mis depresiones y ataques de ira, mis malviajes, cochinadas, chaquetas mentales e historias de cuando la Viryin Meri y Yisus se me aparecen en mis panes tostados, este blog es el ideal. Osease, No Mamela es el puro desmadre. La cumbia papawh. 

Amontonadero es un proyecto aparte. Más personal, más serio. Nada que ver con No Mamela. Así que si lo quieres visitar, invitadx estás. 

Próximamente les compartiré otros links de otros proyectillos que no he tenido tiempo de poner en marcha. 

Prometo ya no desaparecerme. 

Les quiero, queridxs lectores. 

















jijijijijojoojjojojojoojjojhixmniouoifmoiop,ropxwerw.