24 de febrero de 2013

Todos los días nos morimos poquito

Se acabó la era del antiguo blog!!! y a partir de esta entrada... empieza la era del nuevo blog!!



que mamadas estoy escribiendo. 


Yo sé que dije que iba a dejar esta mierda tal cual estaba e iba a hacer "otra cosa", pero bueno, todos nos equivocamos. 

La verdad me dio flojera cambiar de dirección y de nombre y absolutamente todo, y un poquito de lástima a este espacio, después de toda la vida tantos años de intentar escribir aquí. Así que todas las entradas anteriores se pueden ir a la mierda, o este blog entero se puede ir a la mierda, o no sé, o mejor aún, yo me puedo ir a la mierda. 

Esto de tener tanto tiempo libre me está matando.


Bueno el caso es que seguiré con este intento de blog. 


Como sea.



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Todos los días nos morimos poquito. De a poquito pues. Como yo, que... bueno, últimamente me he estado muriendo de a muchito, la verdad.

Ahora que he tenido tanto tiempo para pensar y no hacer nada, no me puedo quitar de la cabeza el hecho de que hace apenas unos meses asistí, estuve presente, estuve ahí parada en cuerpo y alma, en el velorio de una amiga. De verdad, los que me leen han de decir: ahh! otra vez con lo mismo. Pero neta, no lo he podido superar. 

Antes de que todo esto pasara, me daba por imaginarme vieja y cascarrabias y decía: oh, ¿qué se sentirá estar en el funeral de un amigo de toda la vida?

AHORA ME ARREPIENTO, ME ARREPIENTO COMO NO TIENEN IDEA. 

Pero, tratando de llevarme en paz y orden esta maldita vida, me he repetido una y otra vez que este tipo de cosas son absolutamente normales, solo que a unos les ocurren antes y a otros después. Lo repito como si fuera un mantra personal, pero a veces me sobrepasa y entro en crisis y todo se va a la mierda. Y luego digo cosas como que ya dejaré de escribir y mamadas varias.

Todos estamos destinados a morir apenas nacemos. Menos Cher y otras personas que creo que si tienen la vida eterna. Pero si formas parte del resto de la humanidad, pues, eso. Vamos a morir. 

Morir como los recuerdos de la infancia. Que de a poco se van. 

El otro día pasé por una calle por la que solía andar casi a diario cuando era pequeña. Personalmente me encantaba, por que en esa calle había un terreno enorme, ENORME, donde había una fábrica. Siempre he tenido una fascinación con todo lo industrial, y en mi pequeña mente de mocosa antisocial, pasar por ahí era todo un deleite. Pasó el tiempo y hace no menos de 5 años, la fábrica desapareció para dar paso a un centro comercial. Enserio. ¡Cómo nos hacen falta centros comerciales!, que mente tan caritativa la que ideó esto, le aplaudo su decisión.

SE PUEDE IR A LA CHINGADA. 

OTRO PINCHE CENTRO COMERCIAL. ESTOY MUY ENOJADA. De verdad. 

De todas formas, la mierda de centro comercial lleva ya varios años ahí, el caso es que pasé por esa calle y ver en lo que se ha convertido todo y recordar el ayer... me provocó una crisis mental. Severa. Que empeoró cuando más adelante, en un terreno que estaba vacío, que recordaba vacío, y que según yo siempre iba a estar vacío, había UN PUTO OXXO. 


Enserio?





Estoy tan adolorida que ya olvidé de qué iba esta entrada.



MC: todos los días te recuerdo, todos los días pienso en ti, y todos los días, por el resto de mi vida pensaré en la excelente amiga y persona que fuiste cuando aún estabas en este mundo de mierda. 

Pd: dejaré por escrito que el día de mi funeral, los asistentes tendrán que dibujar algo, cualquier cosa, pero un dibujo suyo al fin y al cabo, y ya sea que me quemen o que me entierren, quiero que lo hagan con esos dibujos. 





Gracias por leerme. 


2 comentarios:

maki dijo...

Es tan absurdo y tan risible a la vez, darte cuenta que cuando te sientes mas sola con tus sentimientos, existe alguien mas en el mundo que está pasando exactamente por lo mismo...
Crisis severas... cada día de mi vida te suena? Ya no se si sigo avanzando porque quiero huir de lo pasado, porque ansío ver algún futuro, o por qué...
Que mierda... ni siquiera se que escribir... Pero amo tu blog, y me gusta mucho leerte amiga.
Te quiero!

niño de menta dijo...

Me ocurre algo semejante, me siento frustrado, incluso deprimido, mi mente da vueltas, no me interesa nada, detesto levantarme cada día, por algo que quizá no importé en realidad, de pronto me asaltan dudas, temores y esa maldita crisis...