10 de febrero de 2013

Días de niniez

Para qué mentir. Sí, después de una intensa sesión con mis entrañas, acepto que estoy deprimida. Pero no estoy en una depresión de quererme cortar las venas, o de llorar toda la madrugada hasta quedarme dormida. Es un sentimiento diferente. Como de desolación, de inquietud, de ansiedad intensa.. No sé explicarlo muy bien, así que decidí llamar a mi estado actual: depresión. Es más fácil para todos.

Estoy haciendo cosas que antes, o al menos en mucho tiempo no había hecho. Me estoy dejando crecer el cabello, me acabo de dar cuenta que está algo largo ya. Después de haber estado mas o menos dos años casi rapada y con un auténtico desmadre en la cabeza, me estoy preocupando por cepillarme la cabellera y cuidarla, pues no pienso andar con el mismo desmadre que traía antes pero ahora largo. Qué asco, la verdad.

Algo que me ha costado muchísimo trabajo es no morderme las manos. Cuando estoy hiperactiva o nerviosa (casi todo el tiempo) me da por morderme las manos. Las manos, los dedos y las uñas. A veces andaba con las manos todas rojas y llenas de pequeñas cicatrices, sin uñas, y con los dedos hechos mierda por que no podía evitar estar mordiéndolos a cada rato. Pero ahora se ven bastante bien. Incluso me he dejado crecer un poco las uñas, que por cierto, el sonido que hacen mis dedos con el teclado es medio de secretaria, me da risa, pero como es algo nuevo en mi no puedo no poner mi cara de asombro y de disfrutar el sonido cada que escribo. 

Digamos que en estos momentos soy una princesita. Nini. 

Lo malo, y extraño de esto, es que llevo como un mes con problemas estomacales. No me dan ganas de comer y me la he pasado tomando líquidos. Mis entrañas se quejan a cada rato y cada que voy al baño es un calvario. Supongo que son mis nervios los que me tienen así, pero a pesar de no sentirme "tan nerviosa" como antes, creo que en realidad me están afectando por dentro...

Tener mucho tiempo libre, en los primeros días de niniez, me estaba desquiciando por completo. Hace unas semanas incluso llegué a tocar fondo. Pero ahora estoy viendo los pros y los contras de la situación. Estoy muy metida en lo que viene siendo todos los trámites para mi titulación. También se me han ocurrido unos cuantos proyectos, en los que estoy trabajando muy emocionada. Estoy trabajando también en mi portafolio, que ahora si quiero que quede decente para poder mostrárselo al mundo. También estoy ocupando parte de mi tiempo en buscar que estudiar o en dónde trabajar. 

Pero a pesar de todo, sobra tiempo, y cuando no estoy haciendo nada de lo anterior, llega la depresión y me golpea. Y golpea muy fuerte. 

Me he dejado llevar por ella, pero es horrible. Quedo hecha mierda y no quiero hablar con nadie, así que ahora trato de distraerme. Estoy leyendo mucho. Mucho más que antes, de hecho. Tengo varios libros en espera y otros tantos que he conseguido que estoy muy emocionada en cuanto a las lecturas. También volví a hacer lo que hacía cuando era una puberta. Jugar videojuegos. De verdad es un alivio para mi, por muy cliché que suene, pero me tranquilizan. Además tengo varios que no había podido terminar y que ahora si estoy decidida a hacerlo. 

Tengo una tendencia a aislarme. Se que no me va a dejar nada bueno, pero la mayor parte de las veces disfruto estar sola. Tengo una parte antisocial muy fuerte. Y mejor ni hablo de cuando me autodestruyo. 

Hay días enteros en los que no dejo de pensar en MC. Y la verdad, nunca dejaré de pensar en ella. También me he llevado muchas sorpresas, como saber de la vida de amigos a los que hace mucho no veía, de planear nuevos proyectos y de ver como cosas que jamás se me hubieran ocurrido, ocurren. 

Tal vez no es tan malo ser una nini por ahora. A pesar de mis depresiones, y de mis intensidades como persona, he estado poniendo mi mente en orden, aclarando y desechando pensamientos y sobre todo, he tenido tiempo para mi. Cosa que antes, ni cagando tenía. 

Escribí esto para desahogarme, y creo que si funcionó. 

Por ahora es todo. 

2 comentarios:

La Gata Tuerta dijo...

Que bien, creo que mientras leía sentía tu desahogo.

Sigue contigo, Anu. Sigue viviendo tu entorno, sigue conociéndote, y de pronto, entenderás a dónde debes ir... creo que para eso sirve este tiempo "vacío" en nuestras vidas. Para conocernos... literalmente, en nuestro caso :)

ぅみ様 dijo...

La única pregunta que queda ahora, o la que puede llevarte más fácil a una respuesta es ¿qués estoy haciendo ahora con mi vida?
Yo sé que es algo que siempre o por lo menos muchas veces has tenido, pero ahora más que nada te puede llevar a algo, qué hiciste, qué haces, qué harás por lograr un próposito que te saque de este vacío, que a pesar de todo como dice el comment de arriba, es meramente un "vacío" ya que te ha hecho reflexionar bastante y te hará crecer y ver muchas cosas que no las habías notado!