19 de diciembre de 2012

Fin del mundo y recuerdos mudos

Mamadas. Igual y no pasa nada. O igual y pasa, pero tan rápido que ni lo vamos a ver venir.

Igual últimamente me he estado preguntando muchas cosas. 

Y recordando, sobre todo.


Estoy más ansiosa de lo normal. 



Hace un mes que falleció una amiga. Hace 2 días que encontré la foto de grupo de tercero de secundaria. Ella está junto a mi. Sonriendo, siempre sonriendo. En todas las fotos que tengo de ella, siempre está sonriendo. Solo espero que esté sonriendo allá donde se encuentre.

A veces pienso que tal vez es una conspiración, tal vez se quiso ir a otro lado y fingió su muerte. Hay otras veces que no lo creo. Y otras tantas que recuerdo el día del velorio y no creo que ella esté dentro de ese ataúd, en el fondo de ese cuarto, rodeada de gente llorando. 

Me da ñañaras recordar las últimas palabras que intercambié con ella. Una cortísima conversación por whatsapp:

- Estás poseída por satanás?
- Si!

Y después de eso, días después me enteré que ya no estaba en este mundo.

Qué Yisus. 

Todos estos años de amistad se fueron al carajo en un abrir y cerrar de ojos. Algo así.

Por otra parte mi cerebro ha hecho una labor extraordinaria en recordar absolutamente todo lo que viví con ella. Desde la primera vez que la vi, que me la presentó una amiga, allá por los años de cuando apenas entré a la secundaria. Cuando me recomendaba grupos que ni sabía que existían. Cuando se emputaba conmigo por que consideraba a U2 (de sus favoritos) como un grupo equis. Cuando entre todas le fracturamos (¿si fue fractura?) un dedo por andar de aperradas jugando manotazo. Cuando decía que leía este blog y le gustaba. Cuando esporádicamente decía que me extrañaba.

Carajo, como duele.

Digamos que es la primera experiencia propia propia experimentada. Bueno, ya anteriormente se murieron mis abuelos, pero eso fue una especie de... sentir colectivo. Algo familiar, algo que compartes con tus papás, con tus tíos, con tus primos. Bueno, igual la muerte de MC es algo que comparto con mis amigas, pero vaya, es algo diferente. No sé si me explico.

El otro día pensaba... me imaginaba dentro de unos 30 años mas o menos y decía: carajo! MC vivió 24 años nada más. POR QUÉ.

Quién decide estas cosas? De verdad estará ya todo escrito y la fecha de tu muerte está escrita con pluma roja y remarcada con marcador amarillo radioactivo? Como cuando reprobabas y tu 5 estaba así resaltado para que TE CAGARAN luego luego apenas entregaras la boleta. 

O qué? todo es aleatorio? La muerte anda por ahí escogiendo gente randomente para llevárselas? 


Pff.

Casi todos los días lanzo al aire esta pregunta: por qué MC y no alguien más? Por qué ella y no alguien malvado que merezca morir?

Igual nadie merece morir... pero es el único fin que nos espera como humanos. Por qué ahora y no después?


¿Por qué? No lo sé. Al fin y al cabo no lo sé y nunca lo sabré.


Ahora mismo, en estos momentos solo me quedan sus recuerdos. Al menos están frescos. Con el tiempo se irán desvaneciendo y eso me va a frustrar. De hecho, ahora no recuerdo  su voz. Es como un NO MAMES intenso, y me insulto a mi misma, pero de verdad, no recuerdo como era su voz. Me duele me frustro me enojo me odio. No sé si alguien tendrá algún registro en video que pueda hacerme recordar, pero lo que es ahora mismo YA no recuerdo como era su voz. PUTA MADRE.


Qué me queda. Vivir mi luto sola y sonreír con los recuerdos que tengo. Eso y nada más.




Me veo a mi misma de espaldas, caminando hacia el frente y dejando atrás muchas cosas. Con el tiempo recordaré todas estas cosas, pero serán recuerdos mudos. Para mi desgracia.







Get high, hit the floor before you go.





13 de diciembre de 2012

Cuenta regresiva

En estos últimos días han pasado tantas cosas. Cosas que creí que nunca iban a pasar, cosas que creí que no iba a lograr terminar, cosas que ni imaginaba que iban a pasar. Se vienen días de estrés, de nervios, de emoción, de ganas de llorar, de ganas de explotar.

Y es que todo lo que he estado diciendo, haciendo, conversando e imaginando está apunto de desaparecer, para empezar de cero.