30 de septiembre de 2011

Se me fue otra vez...

Y por fin después de un lapso de depresión post parto y demás cosas que solo le ocurren a señoras ya bien entradas en la menopausia, me topo con la agradable noticia de que tengo un blog y que... no he escrito en él. Hurra por mi sentido común que al parecer está en la pendeja de vacaciones.

Pero en fin, el punto aquí es que, a pesar de tener muchas ganas de escribir en mi mugrero, comienzo y.... me distraigo...................

Y... a quién engaño! ni voy a escribir nada.

Ah pero eso si, AMO esto : )





17 de septiembre de 2011

Pláticas incidentales vol.1

Escuchada de chiripa, el otro día que caminaba por la calle y las personas de la casa de la esquina hablaban en voz muy alta:

A: es que no puedo creerlo
B: ¿qué?
A: ¡que su esposo la espiaba mientras se bañaba!
B: ...
A: y así estuvo durante ¡MESES!, hasta que su esposa se dió cuenta y a ella la corrió de la casa y a su esposo le pidió el divorcio!

14 de septiembre de 2011

Salven al ganado!

Es curioso que, cuando tu vida está al tope, no te das cuenta de nada. Disfrutas todo lo que tienes que disfrutar por que sabes que estás feliz, no te preocupas de nada mientras las flores crecen a tu alrededor. Y cuando no, hasta por que la mosca cae muerta te pones a llorar y a filosofar de por que tu vida ha sido un desperdicio durante todo este tiempo.

Antes así era mi vida, aparentemente feliz. Y digo antes por que la verdad nunca me he convencido de que haya sido así alguna vez. Últimamente estoy sumida en una... como decirle, espiral autodestructiva.

En mi cerebro, durante los últimos días, he tenido justo esa palabra, "apariencia", grabada como con esos fierros calientes que utilizan para marcar ganado.

Aparentar, la gente aparenta lo que no es. O, es más fácil aparentar cosas que no lo son, a toparte con la realidad de hocico.

Por que la realidad duele, y duele mucho.

A decir verdad, ni siquiera se por qué estoy escribiendo esto aquí.









¿qué?, como si tú no hubieses tenido tus 15 minutos de depresión post parto



13 de septiembre de 2011

...

Hoy no quise ir a la universidad. Simplemente no me dió la gana. A veces, cuando iba en la primaria hacía lo mismo, solo que fingía dolor de estómago.

He tenido tiempo de pensar muchas cosas. Llamé a 2 doctores. Tengo cita para hoy en la noche y mañana me confirman la otra.

Siento que no puedo pensar bien, de esas veces que estás en un hoyo y no puedes salir por que tus propios pensamientos hacen que escarbes en lugar de que escales.

No hay nadie con quien hablar. Mi mamá está dormida. A lo lejos escucho el sonido de un avión.

Creo que perdí el día de hoy. Me perdí, y perdí el día.

 y el perro del vecino sigue ladrando.

11 de septiembre de 2011

Crónicas urbanas

¿Qué fue lo que pasó?

Para que aquel hombre, con muletas y vendas en los dos tobillos, sucio, con la ropa rota, la mirada perdida y caminar sin rumbo fijo ¿terminara así?

La misma pregunta me hago cada que veo al hombre al que le falta medio pie. Y al de largo cabello, tan largo y enrredado que deja un curioso aroma cada que pasa junto a mí. O a la señora con bastones que se sienta en la indiferente calle a esperar a que alguien siquiera la mire. También al señor que duerme bajo los techos de los negocios, sobre cartónes. Aquel otro que hurga los botes de basura en las calles, buscando algo comestible. Y el anciano de cabellos blancos y ropa raída, que va caminando acompañado siempre de una bolsa de papel y se sienta en las escaleras de la taquería viendo como se mueve el resto del mundo.

¿Qué fue lo que pasó?

Ahora solo son personajes urbanos, parte del paisaje, que provocan la más potente indiferencia sobre las personas "con mas suerte" que ellos. 

Una molestia, según otros tantos.
Una aberración que debería de ser erradicada, según otros.

Personas, para mí.

Y eso es lo que les molesta a la gran mayoría. Todos esos personajes son, al fin y al cabo, personas, como tú, como tu madre, como tu vecino. Y el hecho de que sean personas los hacen tan parecidos a ti que te provocan un terror indescriptible. 

¿Qué fue lo que pasó para que terminaran así?

¿Qué me tendría que pasar para terminar así?






Los días siguen pasando. Comienza a sentirse el frío.


9 de septiembre de 2011

Entrada patéticamente nada productiva y hasta cierto punto autodestructiva, o lo que es lo mismo, quiero escribir cualquier cosa con tal de publicar algo después de mucho tiempo de no hacerlo.

Ya son 3 semanas desde que volví a la univesidad. Sonaré como señora regordeta en plática de sobremesa pero, "ay como pasa el tiempo". Una como quiera comadre, pero ¡las criaturas!

Siempre, y supongo que es algo que les pasa a todos, siempre que comienzas un nuevo semestre, te dices a ti mismo, ahora si, con todo!.

Y 3 semanas después te das cuenta que sigues en la pendeja perdiendo el tiempo.

Y si, no voy a mentir, estoy perdiendo el tiempo, pero recordé algo de mi infancia (como suelo hacerlo y luego lo publico aquí) y ahora me dignaré después de ni siquiera meterme al blog y tenerlo abandonado, ah pero ya cambié el diseño, está guapo, que no? a publicar.

En aquellas épocas de abandono y supervivencia infantil, recuerdo que los pocos videojuegos que jugaba era siempre en casas ajenas. De mis primos o mis amiguitos. 

Hubo un tiempo en el que me traumé desquiciadamente con el age of empires. Lo jugaba en casa de mi tía, con mi sobrina 2 años menor que yo... y éramos unas MALDITAS ADICTAS. 

Luego, un día, llegué a casa de otra tía y mi prima me dijo: ¡vamos a jugar sims! y yo dije: ¿qué es eso? y nos fuimos saltando hacia la computadora a jugar sims. No, la verdad no recuerdo como es que comenzó todo, pero en un santiamén (amo como suena esta palabra haha) estabamos ya arranadas frente a la compu jugando con los mentados sims.

Y de hecho justo ahora en FB estoy traumada con los sims... versión redes sociales con su súper dinámica de vecinos, TE MALDIGO, FARMVILLE. ni al caso, pero hay que maldecir a farmville por.... salud mental. lo que me hace pensar, ¿cómo es posible que me enganche tan fácilmente en un juego tan bobo? lo que me hizo recordar, como pasábamos HORAS junto con mi prima jugando la primera versión de los sims.

O era la segunda? o alguna de sus miles de expansiones? BAH! que importa.

Ahora, recapitulemos.
Era, macabramente divertido, "matar" a los sims. Ya sea que se quemaran con los aparatos que explotaban mágicamente de repente, o que se ahogaran en la piscina, o que murieran de hambre o que los encerraras en una habitación sin nada y morian de... desesperación? hambre? suciedad? ...... y hablando de eso, me gustaba cuando se ponian en posición fetal a lamentarse de su pixelmente patética vida en manos de videojugadores CRUELES... como yo y MILES MÁS ALLÁ AFUERA.

También me gustaba cuando los sims muertos regresaban como fantasmas verdosos a acosar.....

O cuando un ladrón o la sirvienta robaba tu casa....

O cuando no le pagabas a la jardinera y esta te mandaba decir "RIEGA TUS PLANTAS, CARIÑO! (o algo parecido)

Y después de todo esto me sigo preguntando ¿por qué me volví adicta a los sims?

Pfff......



Algún día!


A dormir!