19 de junio de 2011

Seguro que sí

Fue lo que pensé hace unas 6 horas mas o menos, inconcientemente. Hasta hace apenas unos 40 minutos, esas palabras volvieron a mi cabeza y no se han ido, y creo que no se irán.

Hoy hubo un día particularmente hermoso. Es raro. Partiendo por el hecho de que los domingos no me transmiten motivación alguna. El cielo era azul brillante y casi no había nubes en él. El sol era tan intenso, tan radiante, tan alto, tan... insoportable.

Pero aún así, me tomé la libertad de salir y acostarme en el pasto. A pensar cualquier cosa. A recordar personas. A olvidarme por un momento de que estoy en este mundo.

Después de un rato, pensé en el cielo. En ese cielo azul que estaba sobre mí. Si un ovni hubiese pasado justo por encima mío en ese momento, seguro me hubiera visto tirada sobre el pasto, boca arriba, toda extendida, sin defensa alguna. Presa fácil para una abducción.

A mi mente llegaron varias personas. Y pense si todos ellos estarían viendo el cielo, como yo. "Seguro que sí", me autorespondí casi automáticamente después de haberme formulado la pregunta.

Lo mas probable es que no. De manera inmediata, matándome las esperanzas como suelo hacerlo casi todo el tiempo, pensé en que es una falta de respeto predisponer a las personas de la manera en que lo estaba haciendo. Suelo exagerar las cosas. ¿Qué mas da?, si solo es el cielo, no los estoy imaginando en situaciones incómodas. Pero no, ponte a pensar, no puedes decidir que es lo que quieres que hagan las personas en el momento que quieras, por mas insignificante que parezca. "De repente imaginé que te caías" me lo han dicho varias veces, pero eso es más violento y burlón que el hecho de pensar que ciertas personas están viendo el cielo justo en el momento que lo digo.

En fin.

Suelo tener debates eternos en mi cabeza.

Horas después quise conservar aquel momento de paz, pero fue imposible.

Lo único que hice fue hacer mis cosas y ponerme los audífonos, aislándome del mundo relativamente en calma con el que me conecté hacía apenas unas horas.

Instintivamente, volteé hacia la ventana y vi el mismo cielo, oscurecido por la hora del día, con más nubes de colores hermosos de textura como de óleo. Noté la amarillenta luz del poste de la calle, y divertidamente pensé en alguna historia de cuando vivía en la ciudad.

Ahora no pensé en nadie en particular. Simplemente me pregunté -de nuevo- si alguien, quién quiera que sea, vió, estaba viendo, o vería el cielo de este anochecer.

"Seguro que sí", pensé.

Por supuesto, era una afirmación sin fundamento.

3 comentarios:

Des dijo...

yo lo veìa mi jamòn!!! yo lo veìa!!!!
adoro tu escribir , siempre eres mi inspiranza!!! y me da fortaleza tu pensar!!!

maki dijo...

en la cocina de mi casa hay una pequeña ventana que da a la calle. siempre que me siento de frente a ella, a la hora de comer, me abstraigo en la inmensidad del cielo, aunq solo alcance a ver una pequeña porción de él... no tengo pensamientos sobre algo o alguien en particular... simplemente me voy...
mi cuñado siempre se burla de esa manía mía jajaja....
no se si fue a la misma hora q tu estabas pensando eso, pero al menos puedo decirte q si vi el cielo el día de hoy :D

por cierto, hermosa publicación :)

かすみ-様 dijo...

Por belcebú! Justo hoy también miraba el cielo desde el techo de la casona!!!
Sí, justo el viernes descubrí que había un arriba, ayer lo explore y hoy lo aproveche para admirar Cuernavaca y observar el atardecer!! *O*
Y por último, te mencionaré que lo primero que pense al terminar de leer fue: "Hermoso, lo amo" al igual que todos tus post!!! *O*
¡Amo filosofar! y amo la cuestón que deja este escrito! SIMPLEMENTE PERFECTO!